Relato de la comunidad
La mujer de los colores
Por Nuria Rodríguez Fernández
Con MIEDO al gris, iba juntando COLORES del barrio y los guardaba en un carro oxidado: el rojo dormido de los tomates, el oro tibio del sol, el verde secreto de las macetas, el azul errante de los grafitis. Los ENERGÚMENOS la creían loca, pero la MUJER seguía empujando su tesoro, como si llevara adentro la respiración de las calles. Cuando faltó, las flores bajaron la cabeza y el aire se volvió ceniza. Entonces el barrio entendió que ella sostenía su latido invisible y que hacía falta DENUNCIAR la crueldad, la pobreza y el olvido que la borraron.