Relato de la comunidad
LA VISITA
Por Damián Rotman Cleiman
El lote 402 prometía un miedo físico, casi húmedo.
Frente al lienzo, su abstracción era total: los colores supuraban sobre el lino y los energúmenos que poblaban la escena fijaban sus cuencas vacías en él.
De pronto, una mujer emergió de la mancha central, le tomó la mano y le ordenó denunciar la cobardía del artista por haber omitido el dolor. Luego, tiró de él hacia el óleo. Cerró el marco con cuidado y le indicó amablemente su lugar.