Relato de la comunidad
LECCIONES SIN LIBRO
Por Inma Bosch
«Si no lo haces tú, nadie va a valorarte», me decía mi abuela mientras amasaba. Sus manos, manchadas de harina, me recordaban a las de mi maestra, siempre blancas de tiza.
Me enseñó a perder el miedo al qué dirán cuando estrenó su peluca morada; a esa valentía la llamaba mimomicina. Años después, cuando la quimioterapia debilitó sus huesos, volvió a mostrarme la resiliencia con cada paso sin andador.La vi renacer tantas veces, en medio del dolor.
A pesar del tiempo, nunca olvidaré su última lección: hay carreras que se ganan sin llegar a la meta.