Relato de la comunidad
LISTILLO
Por Golosinas Literarias
–Estoy en el acaso de mi vida –me dijo el nonagenario.
–Querrá usted decir… ocaso –corregí con un poco de sorna.
Lejos de mostrarse ofendido, me respondió cariñosamente a pesar de mi impertinencia.
–No, joven, no. He dicho acaso.
El simpático abuelete me señaló un árbol al fondo del jardín de la residencia de ancianos. Un sauce de amplia copa se erigía majestuoso, cual pirámide sobre la arena, dando cobijo a multitud de coloridas flores.
–Parece una aurora boreal. ¿Que opinas, muchacho, está en su ocaso o en su acaso?
–Pues…
–¿Que te inspira?
–Serenidad.
–¿Acaso importa cuándo morirá?