Relato de la comunidad
LOS DÍAS
Por Galilea
Sin dolor llegará incólume la noche
tras el flemático suicidio del día.
No habrá duelo
ni acompañamiento.
Morirá lentamente,
dócil cual cervatillo,
desvanecido en la plenitud
de un insondable y oscuro manto.
Y así…
cada día,
cada noche;
en un fluir constante
entre nacer y morir.
Y así…
una eternidad
para la que no hay tiempo
ni salud
ni latido practicable.
En soledad se irá
cada día que muere
y nunca más volverá.
Nacerán otros;
alegres, tristes,
apasionados, descreídos,
libres, encarcelados.
Todos… todos morirán.
También aquellos
que añorarás
toda la vida.
Contados, tasados…
y cada noche
escapan por la ventana.