Relato de la comunidad
MAR ADENTRO
Por Javier Puchades
Su vida, durante los últimos años, había sido unan catarata de operaciones y tratamientos agresivos desde que el monstruo había anidado en su interior.
Esta mañana, al asomarse a la ventana, sabía que sería su último amanecer, que contemplaría por última vez la vegetación del jardín que rodea su casa. Estaba preparada para realizar su viaje sin retorno. Tomó el vaso de agua, añadió las gotas del frasco que había conseguido por internet y se lo bebió de un trago.
Ahora, todo sucedería con tranquilidad, como cuando un río desemboca en el mar.