Relato de la comunidad

María siempre estaba alegre.

Por Lucrecia

La risa brillaba en su cuerpo, como una joya imposible de esconder.

Irradiaba una luz mágica que te hacia sentir bien, tan sólo estando cerca de ella.

Su voz era música suave y penetrante

y sus palabras destilaban el aroma de la pureza,

sus ojos reflejaban el brillo de la libertad.

A sus quince años conoció a Luis, quien podría haber sido el amor de su vida, si no hubiera sido por esos celos que instalaron una sombra perpetua en su vida.

¡ pobre María!.

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