Relato de la comunidad

MÁS ALLÁ

Por PILAR ALEJOS MARTINEZ

Mientras vivió, Antonio siempre fue un hombre falto de espíritu, incapaz de tomar ninguna iniciativa. Ahora, que se ha convertido en un alma en pena, su estado de ánimo es tan lamentable que está hecho un cristo. Si fuera por él, vagaría perdido por tierra, mar y aire, toda la eternidad. Pero, de repente, su humor ha cambiado por completo. Está más alegre que unas castañuelas.

Cuentan las malas lenguas que, desde que una apasionada médium ha contactado con él, se ha puesto la sábana por montera. Entre cacofonías y gemidos, ya no necesita un vaso de agua para comunicarse.

← Volver a todos los relatos
Saltar al contenido