Relato de la comunidad
MIEDO
Por PILAR ALEJOS MARTINEZ
Está aterrorizado. Sigue siendo un misterio lo que ocurrió aquella noche. Le agredieron de manera salvaje mientras dormía. La paliza fue tan brutal que no recuerda nada. Solo que el refugio estaba lleno. El frío era extremo y le costó encontrar un lugar templado donde pasar la noche. Aquel local del cajero automático le pareció perfecto. En un rincón, extendió cartones sobre el suelo, se abrigó todo lo que pudo y se cubrió con una manta. Tras su ultimo trago de vino, se quedó dormido.
Despertó en el hospital apaleado. Sobre el pecho, un mensaje escrito a navaja: ¡FUERA INMIGRACIÓN!