Relato de la comunidad
MUERTE DE UNA ESTRELLA
Por María José Martí
En un observatorio astronómico dos compañeros contemplaban el cosmos: estrellas, galaxias, desfilaban ante el ocular del telescopio.
Había una luz única, débil: la verde luciérnaga del indicador de seguimiento.
Hacía frío. Era otoño. Conversaban sobre el origen del ADN, cuando de súbito, un reflejo tornasol multiplicó la luminosidad de una estrella.
—¡Una Supernova! –Gritaron al unísono.
Sus niveles de serotonina se elevaron. Pensaron en la magnitud de aquel suceso a cientos de años luz, en los confines de la galaxia. Tal vez fueran los únicos testigos.
De pronto, la estrella desapareció y jamás volvieron a verla.