Relato de la comunidad
Nacieron, crecieron y vivieron repletos de…
Por Rafael Blasco López
Nacieron, crecieron y vivieron repletos de ilusión y felicidad, a pesar de llevar la mochila de sus vidas repleta de pobreza. No necesitaron ningún castillo, de hecho, ni siquiera era de piedra o cemento su morada, sus cuatro paredes de arcilla albergaban más amor que cualquier mansión de lujo. No vieron llegar al monstruo; la avaricia de la industria contaminó los ríos y envenenó la agricultura. El infierno en forma de sequía los obligó a cambiar las sandalias por zapatos y la hierba por hormigón. Emigraron como tristes aves sin retorno a un lugar sin alma.