Relato de la comunidad

Nadie sabía

Por Feli Eguizábal Fernández

Era el SUSURRO del viento quien le hablaba con palabras cadenciosas. Le invitaba a levantarse y partir, dejar todo atrás. ¿Quién o qué se lo impedía?

Un desasosiego INEXPLICABLE recorrió su laxo cuerpo, tendido en el RUGOSO jergón que otrora había compartido secretos y gozos. Ya…, ni siquiera transmitía aquellos aromas, perdidos en el tiempo por la sinrazón.

Solo veía en lontananza, como al descuido, mostrándose sin querer se visto, el rostro arrugado y VERDE de envidia, y aquella mano levantada en una vívida amenaza, que…

Nadie sabía… no quería recordar ese hecho convertido en MISTERIO.

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