Relato de la comunidad

¡NO A LA GUERRA!

Por Amalia Martínez Fernández

Lágrimas negras llora la luna, en un rojo atardecer de muerte. Lágrimas que apagan sonrisas, cuando el miedo y la desesperación crece.

Abiertas las heridas por la sinrazón, emprenden la huida con el corazón roto, con el alma desvalida.

Empieza la función en el teatro de la tristeza, donde el director de la obra hace sonar la música fúnebre, en un réquiem por el actor principal, al que convierte a su antojo, en bailarín de claqué.

Gritemos por la paz tan fuerte, que, el sonido del terror quede ahogado por nuestras voces unidas. Hay que actuar ¡NO A LA GUERRA!

← Volver a todos los relatos
Saltar al contenido