Relato de la comunidad
No podía dormir mirando el traje para esa fiesta en mi honor. Había heredado una compañía gris, arrogante, clasista.
Por marolayo
Decidido al cambio, abrí el baúl, saqué la peluca de erizo y el disfraz que mi madre diseñó en honor Oskar Schlemmer, de formas geométricas y coloridas, que denominó ‘Génesis’: “Serás el creador de algo grande, como los artistas de la Bauhaus y sabrás alcanzar el equilibrio social”. Recuerdo sus palabras.
Al entrar sentí el puñal de sangre azul en sus miradas y el bramido de sus cerebros.
“Quien desea un cambio debe enfrentarse a sus miedos”, pensaba caminando entre ellos.