Relato de la comunidad

NO TE OLVIDO

Por Nani Canovaca

Hace ya un año y sigo recordando como aquel día caía la lluvia. Fue tan anormal que todavía se me eriza el vello. Todo quedó cubierto de fango y ahora, todavía no se han encontrado algunos cuerpos. Fueron sus zapatos los que aparecieron. Más tarde, como ángeles caídos del cielo llegaron aquellos chicos jóvenes con botas de goma y palas, para ayudar en todo lo que pudieron y continuando las horas, distinguimos a muchas personas con chalecos semejantes y que los identificaba como seres especiales. Ese ejemplo nunca se va a olvidar.

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