Relato de la comunidad

NO

Por gisbertsusana

– No, por favor…

Fueron sus últimas palabras antes de que un dolor lacerante, que partía de entre sus piernas, la recorriera entera.

Rugió el motor de la camioneta al llevársela, mientras sus ocupantes comentaban que algo salió mal.

A miles de kilómtetros sus amigas seguían esperando que ella, que siempre fue el pilar del grupo, regresara de aquel viaje a su Africa natal.

Perdieron la esperanza. Cuando confirmaron sus sospechas, decidieron que su esencia las acompañaría siempre.

Hace ya veinte años que aquellas amigas pusieron su nombre a una asscociación que lucha cada día contra la mutilación genital.

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