Relato de la comunidad
NÜ SHU
Por Nani Canovaca
Para las mujeres chinas de Hunan, lo más sagrado que tenían era el idioma exclusivo de ellas. Las defendía de una sociedad severa y rupestre.
La montaña escondida donde vivieron apartadas del mundo, las obligaba a compartir el lenguaje que fue transmitido de madres a hijas; en bordados, decorados y lo que pudiera ser usado como medio de difusión. Con la muerte de la última anciana que lo sabía con fluidez y los cambios sociales, se ha perdido. Pero hay nativas que lo quieren aprender de nuevo. Practicando y con esfuerzo, intentan recordar el legado que nunca se debió perder.