Relato de la comunidad

OLVIDO

Por María Hernández

La miraba con honda emoción, consciente de que su memoria se tornaba cada vez más quebradiza y que se alejaba de la realidad a más velocidad de la esperada, inundándolo todo con lagunas de olvido. Con un cariño infinito, ejercía de exquisito anfitrión, como si ella fuera una personalidad VIP y él estuviera a su servicio. Siempre le hacía la misma broma mientras la peinaba, contándole que del viaje del amor se regresa por Roma y que él la esperaría allí. Ella se reía con una risa blanda, aunque no comprendía muy bien por qué.

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