Relato de la comunidad

Pausa

Por Jorge Zarco Rodríguez

Bajo las miradas de un público expectante, el actor respiró hondo a fin de controlar su pánico escénico y proyectar sobre su conciencia una cuarta pared bajo la luz de los focos. Aquel silencio a la espera de que entrara su dialogo, era peor que la más grotesca de las críticas lanzadas a quemarropa, con comentarios en alto. El actor dio unos pasos, seguro de sí mismo y abrazó a su confianza como a la más apasionada de las amantes. Ya no habría ni temor ni represalias por parte del populacho ahí congregado, cuando la inspiración estuvo de su parte.

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