Relato de la comunidad

Pelaba la patata cuando escuché el teléfono. Lo cogió la niña y al oír que era Juan el que llamaba, una uña se clavó sin piedad en el tubérculo.

Por sol gomez arteaga

-Es papá… Quiere saber si le perdonas.

Mil oportunidades le había dado en los dieciocho años que llevábamos juntos, pero después de retorcerme el esternocleidomastoideo, me juré a mí misma que no volvería a hacer el payaso. Si estaba empeñado en gastar sus cuartos en el bingo que no nos inmiscuyera.

Con el cuchillo corté el cable del teléfono.

-¿Viste? Esto es lo que hay que hacer con las relaciones tóxicas.

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