Relato de la comunidad
PEQUEÑO MENSAJERO
Por Galilea
Pequeño colibrí
que alegre bates tus alas al viento,
y a la ventana de mis días llegas,
rompiendo mi silencio ceniciento.
Traes color y aromas de romero;
hermoso colibrí
de mágicas plumas iridiscentes,
que mueves dibujando en un patrón
de infinitos deseos envolventes.
Mi alféizar iluminas,
y entrando directo en mis pensamientos
ya eres dueño de todos mis tormentos;
incumplidos deseos
devaluados en tristes gimoteos.
Mi pequeño adivino,
vuela con ellos hacia su destino.
Que si no he aprendido a decir «te quiero»,
lo harás tú, mi adorado mensajero.
Y te entregaré el sueño;
tu victoria es mi empeño
que por mi cobardía en ti delego.
Dile por mí… «te quiero»