Relato de la comunidad

PIRUETAS

Por GOLOSINAS LITERARIAS

«Impecabilidad», repetía mi maestro una y otra vez. La palabreja retumbaba entre mis sienes todas las noches hasta que despertaba sobresaltado y empapado en sudor. Mis padres, preocupados, quisieron darme de baja en las clases de ballet. Me opuse con todas mis fuerzas porque, a pesar de mis pesadillas, amaba la danza. No tuve consciencia de ello hasta ese momento. Cuando bailaba, algo invisible y silencioso tiraba de mis extremidades, poseyéndome.

No llegué a ser impecable, pero con el tiempo, mucho esfuerzo y amor llegué a formar parte de esa excelsa fraternidad que forman lo humano y lo divino.

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