Relato de la comunidad
Popeye
Por Nicolás Cabrera García · Cali - Valle del Cauca
La magia le brotaba de las manos cada vez que enlazaba letras de amor.
—¿Qué te ocurre, Popeye? No eres escritor.
—¿Y tú qué sabes? Tu falta de solidaridad te impide reconocer mi talento.
—Humanidad es lo que me sobra para decirte que escribes fatal.
Popeye sonrió y siguió escribiendo. Desde las sombras, un editor lo observaba fascinado.
—¿Qué le parece mi novela? —preguntó Popeye.
—Magnífica. Será un éxito.
Popeye abrazó el manuscrito. El editor, entretanto, ya calculaba cuántos ejemplares vendería antes de que alguien lo leyera.