Relato de la comunidad

POR FIN COLGUÉ EL TRAJE, ERA 31

Por MariLuz - Guayaba Negri

Después del duro verano, sentía que podía dar portazo a todas esas preocupaciones, sólo pensaba que mañana estaría saboreando esa sensación que tanta calma y felicidad me aporta… quitarme la sandalia y sumergir el pie en la arena de la playa. Rápidamente me puse a preparar el bolso, no quería perder tiempo, pensé en quedarme puesto ya el sombrero, pero dormir con él me pareció exagerado. Al terminar y cerrarlo, desbordaba alegría, ya sólo me quedaba pasar por la biblioteca para tener alguna maravilla entre las manos mientras pasaba horas bajo el sol.

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