Relato de la comunidad

¿Por qué?

Por Rafael Blasco

La noche adopta formas monstruosas en cada rincón del camino, ¿cómo pudo tener el alma tan sucia? Ayer me dieron comida, un gran acto de generosidad, aunque al final se marcharon, como todos. Encuentro un gato aplastado, mi miedo se transforma en pánico. Veo luces, no son estrellas, son pregoneras de muerte. Estoy agotado y dolorido, la lluvia cala mi cuerpo, tirito, pero es otro dolor el que desgarra sin piedad mis entrañas. Yo, su mejor amigo, le entregué mi lealtad sin pedir nada a cambio y fui abandonado, ¿tanto le costaba compartir el metro cuadrado que ocupo?

← Volver a todos los relatos
Saltar al contenido