Relato de la comunidad
Prevenir
Por Amalia Martínez Fernández
Todos decían que era su carácter. Yo, pronto intuí que se trataba de algo más. Había una conexión especial entre nosotras, algo que solo las dos podíamos sentir. El Alzheimer, veló su mirada, las alucinaciones, atormentaron sus noches. Los miedos, llenaron su soledad.
Intentamos hacernos cargo de su cuidado, armarnos de paciencia. Al final tuvimos que delegar en profesionales. Ellos conocían de cerca la enfermedad, sabían cómo hacer frente a cada situación.
Pensando en aquel duro momento que vivimos, intento poner en práctica la prevención con ejercicio y mantenimiento cognitivo, para que me ayude a gestionar cualquier indicio de alarma.