Relato de la comunidad

PRIMAVERA

Por M Luisa Pérez Rodríguez

Amanece. Me levanto y abro la ventana de la habitación. La mañana es espléndida. Oigo cerca cantar un colibrí. Me suena a música celestial y pienso que el día empieza bien. De pronto, el silencio, consigue que el sentido del olfato adquiera más protagonismo. El romero que tengo sobre el alfeizar, ha florecido. Paso mis manos sobre el violeta de sus flores, la acerco a mi cara y el perfume me inunda.

Alguien entra a mi cuarto abriendo la puerta despacito. Es mi nieta Victoria. Me dice que el canto de un pájaro, la ha despertado

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