Relato de la comunidad
QUIEN TUVO…
Por M Luisa Pérez Rodríguez
Un día más se siente contenta y feliz. Y canta como todas las mañanas. A sus más de ochenta años, siempre sentada en la silla de ruedas y asistida por una de las auxiliares de la residencia, Aurora, a pesar de todo esto, es una mujer gentil con los que la rodean y no para de sonreír a todas horas. No importa si hace sol o llueve. No importa si no ha tenido la visita de sus hijos. Nada importa en su cabeza, atascada desde hace mucho, por la dichosa enfermedad. Ella sigue siendo una mujer maravillosa