Relato de la comunidad

REFUGIO

Por Núria L. Aroca

Contemplo como la luz del sol se cuela entre las hojas de los árboles mientras avanzo con firmeza por este sendero; cada paso me acerca un poco más a ese rincón tan especial.

Me detengo en un puente y observo el agua del río, que sigue su curso salvando cualquier obstáculo: troncos, rocas… y sigo caminando, ahora notando la brisa del viento en la cara, hasta llegar a ese pequeño y acogedor refugio: una fuente y una mesa con su banco de piedra, lugar idóneo para saborear la paz que regala la naturaleza.

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