Relato de la comunidad

Sentada en su pupitre, lapicero en mano, la niña imaginaba un mundo ideal, donde cada persona obrara con empatía y SOLIDARIDAD.

Por Claudia

Llena de ILUSION, comenzó a colaborar con aquellos PROYECTOS escolares destinados a ayudar a niños como ella, pero que no conocía.

Mientras su mente fantasiosa jugaba a conseguir todos sus propósitos, una SONRISA encantadora iluminaba su rostro, sintiendo que al apoyar estas causas recibía más de lo que daba.

Varias décadas más tarde, la ahora azafata encontró por casualidad esta historia en su cuaderno de RELATOS escolares.

Entendió entonces, que algunos sueños sí logran hacerse realidad.

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