Relato de la comunidad
SIEMPRE CON ALAS
Por Nani Canovaca
Creció dando saltitos con el tutú siempre puesto.
Le gusto ir de un lado a otro como un pajarillo. Por ello la llamaron “Polilla”. ¡Cosas de su hermano grande!, ─dijo.
Más tarde y creciendo como cualquier ser humano, decidió que quería ser una mariposa verde, azul y amarilla. Surcar el mar y llegar hasta los confines, persiguiendo ilusiones, sumando sueño tras sueño y hacer de su vida, la más ideal.
Irrelevante para muchos, pero la más importante para ella.
Escribió página a página toda una vida. Nada de novelesca, sino real como era ella.