Relato de la comunidad

Siempre siento que

Por Margarita

la pasión

me hace volar por el aire,

dejándome llevar por el viento,

abriendo alas,

abriendo almas,

con ese vértigo emocionante,

ilusionante a veces,

otras,

con ese no saber que sentimos

en esos giros que

nos da la existencia

en su loco discurrir,

por las autopistas del cielo.

No sabemos controlar

los mandos,

por lo sensibles que son,

a nuestro capricho.

Qué difícil manejar

con precisión quirúrgica

los deseos,

los anhelos,

los sueños que tiene cada vida.

Es necesario aprender

a circular cuando

el mando lo dirija otro,

o mejor,

administrar nosotros

esos giros deseados.

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