Relato de la comunidad
SIEMPRE VA CONMIGO
Por María José Gómez Fernández
La extensión de OLIVOS era lo más hermoso que jamás había visto; tan fijados en su retina, que el paisaje de oro verde lo invadía, aunque el autobús se alejaba para llevarlo a ganarse la vida a otro lugar del MUNDO; ¡es lo que tiene la vida del temporero!.
En la primera parada se acordó del DIBUJO que le hizo la niña de la plazuela. Le dijo: “guárdalo en el BOLSILLO para que te acuerdes del pueblo”. Mientras tomaba unas CERVEZAS, desgranaba cada detalle: el torreón, las piedras, el reloj, los árboles, las casas, la plazuela… ¡Cómo olvidar su pueblo!