Relato de la comunidad

SIN ALIENTO

Por PILAR ALEJOS MARTINEZ

Brilla la alegría en sus ojos mientras ve crecer el maíz de sus campos. Ha derramado en ellos hasta la última gota de sudor trabajando de sol a sol. Del beneficio que obtenga depende que conserve su casa, que su familia deje de pasar hambre.

El último temporal hirió de muerte su frágil economía y salvaron la vida de milagro. Pudo empezar de cero con la ayuda de la usura, que ahora espera cobrar su botín.

Duda si recogerá la cosecha cuando escucha rugir a la tormenta. Cruza los dedos deseando que pase de largo e incrédulo mira al cielo.

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