Relato de la comunidad

SIN GANAS

Por focense

Ya no quedan ganas,

ni basta el jaleo

para la distracción vana,

te vas forjando con el desgaste

un duro molde,

a golpe de martillo y alicate,

un océano en el alma

donde nos vamos hundiendo,

en una pleamar distante.

Yo, sigo señales en la distancia,

evito reproches, oculto lágrimas,

hablamos de tomates,

aguacate, ensaladas,

aceptando afirmaciones

de negaciones veladas,

promesas, palabras, pero…

las ganas se van muriendo,

siguen ausentes,

las ganas…

ni vuelven, ni voy a buscarlas.

Sentada en un taburete,

ya muy seca mi garganta,

respeto, acepto, sonrío…

todo, sin ganas.

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