Relato de la comunidad
SOLIDARIOS SOLITARIOS
Por Jaime Rojas Jiménez
— ¡Justino aprovechá la lluvia para lavar el lodo de la correntada!
—Soy Justiniano, padre, no Justino. «Cada día está peor».
— Muchacho, no te pongas los zapatos nuevos, ponte las botas de hule que para eso son…
—Sí, padre. «Siempre lo mismo cuando siente venir el viento que trae agua»
—Ponte el chaleco amarillo, ¡que nos vean cuando lleguen los rescatistas…!
Hace una década, cuando la avalancha sepultó el pueblo entero y suspendieron la búsqueda, Justiniano continúo. Encontró a su padre ciego sólo, semienterrado y con un chaleco amarillo. Su madre quedó desaparecida… Desde entonces, Justiniano se quedó cuidándolo…