Relato de la comunidad

Tabaco

Por Chet Baker

Cuando murió Leonor, Antonio empezó a quemar poemas. Tras terminar con los suyos continuó utilizando biblias y grandes premios florales como papel de fumar. Adoraba las páginas del Libro por ser tan sutiles como las alas de una mariposa. A los premiados se los fumaba por inventarse amaneceres con color de calabaza y susurrar anáforas con voz de periquito. A los seis meses sus estanterías parecían una cazuela vacía o una ventana cerrada, para poder seguir fumando tuvo que especializarse en redactar tratados sobre mariposas. El verdadero problema llegó con la guerra y el racionamiento de tabaco.

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