Relato de la comunidad

Tarde de viernes Santo, llueve, sin…

Por José Antonio Sobrino

Tarde de viernes Santo, llueve, sin procesiones, abro el botellero buscando un mar de alcohol, diversidad de botellas vacías me saludan, no es que este en la lista de inclusión de los más borrachos, al contrario, bebo de higos a brevas, aunque no puedo negar que algun día haya buscado el valor y la libertad en el interior de alguna botella, aunque no sea lo habitual hoy vendería mi alma por un gintonic, pero sin lo uno ni lo otro toca cambiar de planes, limpieza y paseo al contenedor de reciclado, al menos la lluvia me refrescara la cara.

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