Relato de la comunidad

TERCERA EDAD

Por singrafista

Dejó a un lado la IMPECABILIDAD de sus camisas recién planchadas,

de sus trajes de domingo,

de sus zapatos lustrosos,

para tomar CONSCIENCIA de su realidad.

Jubilarse debería ser iniciar una fiesta continua,

hacerse el amo del tiempo…

Pero le había vuelto un ser INVISIBLE,

que vivía de espaldas a los demás,

en un SILENCIOSO mundo paralelo.

Seguía escuchando sus viejos discos de vinilo,

con la aguja gastada y el altavoz de madera medio descolgado.

Desaparecieron la FRATERNIDAD,

las sonrisas de bienvenida,

el calor de los abrazos.

Ya solo iba a funerales,

y empezó a imaginar cómo quería el suyo.

Singrafista, Julio 2022

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