Relato de la comunidad
TRÁSEA PETO, EL SENADOR
Por Fernando Saiz
«Fue un sabio. Y por sus discursos pasaron los filósofos más célebres, ya en anécdotas ya en aforismos. Fue respetado, aunque los más corruptos le temían por su moral inquebrantable.
No soportaron su optimismo ni su buen humor. Fue perseguido y odiado, pero le recordamos por su valentía, la valentía de los héroes: intransigente con la injusticia y la maldad del sátrapa quien, henchido de furia, al fin lo asesinó.
Hoy nos congrega y nos inspira su bondad. Seamos fuertes y decididos como él».
Claudia concluyó así su arenga al senado. Y todos bramaron: «¡Sííííí! ¡Que muera el infame Nerón!»