Relato de la comunidad

Un manuscrito, un incunable

Por Frank Spoiler

Josep desplegó ante sí uno de los pergaminos del Codex Sinaiticus, una Biblia. Un MANUSCRITO del siglo IV. Estaba estudiando las diferencias religiosas existentes entre éste y el de la Biblia de Gutenberg (1453-55), un INCUNABLE del siglo XV, que había recibido (prestado) de su amigo y BIBLIOTECARIO, Ulrich Johannes, de la Biblioteca Universitaria de Leipzig (Alemania). Fue encontrado en 1844 por el teólogo Konstantin von Tischendorf. Suspiró. Pese a que lo tenía todo GRABADO en digital, siempre prefirió trabajar directamente con los manuscritos. Estaba cansado pero, prefirió ARCHIVAR y guardar sus estudios antes de irse a casa a descansar.

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