Relato de la comunidad
Un ruido me alertó, agarré la raqueta a la vez que cerraba el ordenador para escuchar mejor.
Por José Antonio Sobrino
Alguien se movía en el exterior, ladrones, pensé.
A mis oídos llegaban gruñidos como los de un oso que, he de reconocer, me asustaron.
Apagué la luz y esperé, nada, los ruidos seguían, provenientes de la pista de tenis.
Encendí los focos del exterior y atisbe por la ventana, alguien enredado en la red gruñia y maldecia fuera de sí.
Mi vecino, borracho otra vez, se habrá confundido de casa. ¡Menudo susto me dio! Si llego a ser cazador, le hubiera pegado un tiro.