Relato de la comunidad
Vivir a plenitud
Por Paula Emmerich
Será una mañana mágica y la nube de mi pesar se desvanecerá sobre mis hombros, se hinchará mi corazón de felicidad y saldré a buscarte, amiga mía, con el ímpetu de los días que me vieron encerrada. Te estrecharé en mis brazos y nos pondremos al día. Planearemos vacaciones y fiestas de cumpleaños. Reanudaremos proyectos abandonados. Y hablaremos de aquella época en que nos vimos separadas y tuvimos miedo porque comprendimos que no somos ni dueñas del tiempo ni de nuestro destino. Por ello, seré la luz permanente que te recuerde, amiga mía, que vivas a plenitud…