Relato de la comunidad

Y llegó la etapa del envero.

Por Rut Carnicer

Y vi a las hijas verdes en las parras madurar creando el néctar de los dioses.

Se hicieron cuerpos robustos, concentrados, preparados para la adversidad y dispuestos a compartir juntos momentos inolvidables.

Vinos con Alma, recuerdos de la niñez, de trabajos en la bodega y el campo. Tierras pobres, llenas de piedras, pero con buen drenaje.

Y…para beberlo…

¡¡¡Ayyyy, para beberlo…!!!

«Levantad la copa al cielo

¡Qué maravilla!

Arrodillaros, que este caldo…

¡hay que beberlo de rodillas!

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